Continuo
Ya he hablado de mi pelo. Ahora:
Mi piel es normal, soy algo morena pero no mucho. Creo que mis cejas son algo gruesas, pero seguramente me lo imagino. Espero.
Mis ojos son marrones, ni muy claros ni muy oscuros. Hacen juego con mi pelo, y me gustan. Tampoco me disgusta su tamaño. Creo que podría tener mejores labios, más rellenos. No tengo mucho pómulo, pero quedo bien al sonreír. Me tuve que ganar una buena sonrisa después de practicar durante mucho tiempo. Mi nariz es recta, pero podría estar mejor.
Cuando era pequeña no me gustaba la forma de mi cara, pero cambio y es algo linda, pero no bastante. Tengo los clásicos granitos de la pubertad, que verdaderamente odió. No los puedo controlar.
Nunca cambiaría mi cara por nada del mundo, se adapta a mi, incluso ahora que todo el mundo se alisa y tinta el cabello, yo no lo quiero cambiar.
Mi cuerpo:
No me tocaron los mejores genes. Me gusta mi cuello y mis hombros, y tampoco me puedo quejar de brazos. La parte que no voy a nombrar también me gusta. Todo lo que va de cintura para arriba no me disgusta, pero como a todas me gustaría estar más delgada. Siempre tengo envidia de las chicas que no engordan nunca, aunque no hagan ejercicio. Adió esforzarme y no progresar. Pero tampoco estoy tan mal.
Mi cintura podría ser menos ancha, pero rengo alguna grasa acumulada.
No me gustan mis piernas. Podrían ser mucho más largas, o un poco más finas. Mi cuerpo lleva todo a las piernas. Los pies tienen sus defectos, que he tenido con solucionar con plantillas y zapatos ortopédicos.
He tenido problemas de crecimiento adelantado, en la espalda, en los pies, en las piernas y en la boca, mandíbula incluida. Al menos se salvó la vista.
Continuo en el suguiente.
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